Recibimos el encargo de crear un producto de alta calidad para el mercado de los aceites convirtiéndolo, a través de su identidad, packaging, y diseño en la piedra angular de la estrategia de marketing y comunicación.
Jugamos con el concepto de la naturaleza. Con el hecho de que este aceite de oliva es ecológico y respetuoso con el medio ambiente. Su concepción y todo su proceso de producción se desarrolla bajo la premisa del pleno respeto a la naturaleza y al propio olivo.
Así creamos una imagen basada en la ilustración de una libélula con las alas formadas por hojas del olivo de la variedad ‘hojiblanca’. Para la tipografía elegimos la tipo Barbedor porque nos recordaba a los antiguos frascos de las botica, al igual que el envase que escogimos que nos remitía a las pócimas y jarabes. Elegimos los tonos blanco roto y amarillo que nos recuerdan la hora dorada, la hora del amanecer y el atardecer cuando la luz es suave.